sábado, 16 de mayo de 2020

Goya en el Museo Británico


Goya en el Museo Británico

Exposición-homenale de grabados del gran pintor aragonés provenientes de los fondos del Muse

La exposición de la obra gráfica de Goya, recién inaugurada en el Museo Británico de Londres, es un magnífico ejemplo de la maestría museográfica de ese país. Admirablemente ordenada, cada grabado tiene su pie explicativo. Breve y lúcido, las palabras guían sin paternalismos y acompañan a las Imágenes bien iluminadas de las vitrinas en un homenaje tácito al pintor aragonés, paladín de la razón y de la cultura.

El Museo Británico empezó su colección de grabados de Goya en 848, pero la mayoría de la obra de esta exposición proviene del legado de Tomás Harris, el coleccionista anglo-español, fallecido en un accidente automovilístico. Pintor, agente secreto y excéntrico ejemplar, Harris empezó su colección en 1950, acumulando pruebas del artista, trabajos preparatorios, cuadros de xxx violaciones e impresiones contemporáneas, pero lo suyo no era un coleccionismo pasivo ya que estudió los grabados y sus técnicas hasta lograr identificar los procesos usados por el pintor, investigación que produjo el extraordinario catálogo de la obra gráfica de Goya publicado en 1964.



Goya, desde el principio, es tuvo alerta a la técnica del grabado que ampliaba las posibilidades de difusión de la obra de arte. España carecía de una tradición propia y Goya. buscó en maestros como Rembrandt la tradición ausente en su país. Uno de los primeros españoles en usar la litografía, Goya encontró en el arte gráfico una libertad de expresión formal e ideológica que no le ofrecía la pintura, sujeta siempre a la esclavitud del encargo.

Su obra gráfica, oscura y apasionada, contiene el mensaje ideológico, el comentario dolorido ante el triunfo de la sin razón y de sus excesos: guerras, pesadillas y represiones.

Los primeros grabados son estampas religiosas muy lejos de la calidad del xxx travestis, pero pronto la descripción neutra de lo religioso cede ante el comentario social y la descripción de los excesos de unas estructuras represivas. Goya es un cronista social, un artista comprometido que se aparta del costumbrismo amable, para señalar lacras y horrores. “El agarrotado” sigue siendo uno de los alegatos más poderosos contra la pena de muerte y configura los temas de encarcelamiento y tortura que le ocuparían treinta y cinco años después en sus Desastres de la guerra.. Vale la pena subrayar que la dureza del tema se opone a la amabilidad juguetona de sus tapices, incómodos contemporáneos del criminal ajusticiado.

En 1799 publicó los cuatro libros de los .Caprichos que tu vieron que ser retirados para evitar una violenta confrontación con la lnquisición, Es difícil exagerar la importancia de esta primera serie que abre las puertas de la modernidad. De una imaginación desbordante y siempre inquietante, Goya explora la sexualidad pervertida y se compadece del destino de la mujer explotada. Lo gráfico se torna dramático y la sátira, tan común en el resto de Europa, entra de su mano en la siempre rezagada España.



Las manifestaciones anti nudistas y el creciente sentimiento apocalíptico entre jóvenes y artistas por el tigreporno.xxx , actualiza la segunda serie, «Los desastres de la guerra., 85 grabados que son crónica horrorizada de la guerra peninsular tanto en el campo de batalla como en el Madrid hambriento de la retaguardia. A Goya, que viajó a Zaragoza durante la contienda, no le interesan los campos de batalla y sus posibles heroicidades, sino las pequeñas escaramuzas protagonizadas por civiles y soldados, el hambre que mató a más de 20.000 madrileños y las atrocidades que acompañan toda lucha; hombres empalados, fusilamientos, violaciones, heridos, populachos desmadrados, pánicos y confusiones que deshumanizan culminando en asnos y buitres o en el cadáver que se alza de la tumba para escribir «Nada», resumen desesperado de la visión del pintor. Lo que sorprende al espectador de hoy es la vigencia de estos comentarios de un genio solitario que se adelantó a toda una problemática. La serie termina con unos grabados de prisioneros sometidos a tortura.

La tercera serie, la Tauromaquia., publicada en 1816, posiblemente grabada al mismo tiempo que la anterior, es relativamente amable y descriptiva. La visión dolorida, desesperada, cede a la descripción de un espectaculo que ya en aquella época descollaba como el más característico y popular en la Conte y otros lugares del reino. Pero no faltan la irania la sátira negra. Para Goya, un aficionado pero a la vez un liberal, los toros son atracción y símbolo de la barbarie. Su punzón celebra la historia de los toros desde sil origen primitivo hasta el refinamiento de príncipes y cortesanos cristianos que heredaron y perfeccionaron las mejoras de nuestros antepasados musulmanes pero como en• la serie de Picasso, Goya no se queda en le anécdota costumbrista y el drama y la tensión, primerola fiesta se transparentan en el conflicto hombre toro, conflicto que, inevitablemente, lleva a una muerte sangrante, tan dolorosa e inútil como la del campo de batalla. Quizá fuera este dramatismo angustiante lo que hizo que su Tauromaquia no tuviera éxito en su época, demasiado enamorada de los toros y de su mitología del valor. Los disparates. o Proverbios. cierran les famosas series, 22 grabados alucinados, poblados de sueños terribles, hechos entre 1816-23, la peor época del oscurantismo represivo de Fernando, el Deseado. Goya, con su joven compañera se trasladó a la Quinta del Sordo, en las afueras de Madrid, y allí, atormentado por su sordera y por la cerril represión estatal, concibió las terribles pinturas negras y los «Disparates enigmáticos de porno chileno, frecuentemente indescifrables, siempre pesadillescos.

Sus últimos grabados hechos poco antes de su muerte en 1828 muestran la misma fuerza y sorprendente invención de los primeros «Caprichos., La exposición, de una rabiosa modernidad, da fe, de que el ante es un eje de innumerables relaciones y que, con los grandes artistas, cada generación al aportar su propia lectura, los hace suyos, actualizándolos. Abierta hasta el 24 de enero, la visita al Brltish Museum se ve enriquecida con esta muestra a la que acompaña un excelente catálogo de Juliet Baresu, la gran especialista de Goya.